¿Cómo escoger unas botas adecuadas?



¡Hola queridos bloguer@s!
En la entrada de hoy os vamos a hablar de nuestras amigas las botas de senderismo.


¿Cómo escoger unas botas adecuadas?

Antes de todo, tenemos que destacar que no somos excursionistas profesionales y que lo que os vamos a comentar son nuestras opiniones, pero trataran de ser consejos lo más objetivo posibles.
Muchas veces no damos importancia al calzado que vamos a emplear, descuidar este aspecto puede suponer un grave error: torceduras, callos,…
El senderismo puede y debe ser un placer y no debería convertirse en una “tortura”, algo que podemos evitar muy fácilmente sin más que seguir unos sencillos consejos.

Antes de nada

   1. No es lo mismo elegir un calzado para realizar senderismo que para escalar montañas o para pasear.
   2. Hay que tener en cuenta: el tipo de terreno y la estación o época del año
   3. No existe el calzado multiusos.

¿Qué partes tiene una bota de senderismo?

La caña: es la parte de la bota que sujeta nuestros tobillos. Existen modelos de caña baja (zapatillas de senderismo), media y alta.

Cuanto más accidentado sea el terreno por el que pretendemos caminar, más alta debería ser la caña del calzado elegido. La caña nos protegerá evitando posibles torceduras de nuestros tobillos, así como rozaduras en ellos. Si somos propensos a sufrir este tipo de lesiones o si nuestro peso es elevado, deberíamos optar igualmente por un modelo de caña alta, con independencia del terreno a transitar.
Si vamos a caminar por pistas forestales y terreno en muy buen estado, puede resultar adecuada una zapatilla de senderismo, un tipo de zapatilla de caña baja, más ligera y flexible que una bota y con una suela más gruesa y resistente que una zapatilla convencional.

En cuanto pensemos caminar por senderos, sobre piedras sueltas, entre ramas y maleza, por terrenos con cierta inclinación, la elección mínima debería pasar al menos por una bota de caña media.
Si pensamos caminar fuera de sendero (lo que se conoce como trekking) e incluso realizar alguna pequeña escalada, deberíamos decantarnos, sin duda, por unas botas.

La suela: es la parte más importante de nuestro calzado. Y debe ser siempre antideslizante e ir provista de tacos.
Los dibujos de las suelas no son para hacer bonito, dependiendo del diseño ayudan a no resbalar, expulsar pequeñas piedras y el barro e incluso ayudan a absorber el impacto que puede provocar que se carguen las rodillas.

Transpiración e impermeabilidad

Si pensamos realizar nuestras rutas exclusivamente en verano o en tiempo seco, podemos prescindir de la impermeabilidad y optar a un precio más económico a un calzado con buena transpiración. Ha de quedar garantizado que el calzado que usemos evacúe con facilidad la humedad y el sudor procedente de su interior, de no ser así podremos sufrir en nuestros pies enfriamientos, rozaduras, ampollas e incluso hongos.

En general, si la bota no es de muy buena calidad, un calzado muy transpirable suele ser poco impermeable y viceversa.

Si pensamos emplear nuestras botas también en invierno, deberíamos pensar en invertir algo más de dinero para adquirir un calzado impermeable y transpirable al tiempo.

¿Y los calcetines?

Los calcetines son también muy importantes. No tienen que hacer arrugas, deben ser transpirables, con refuerzos en la puntera y el talón.
No olvidéis llevar vuestros calcetines cuando os probéis las botas, proband el par completo y no un lado sólo y a ser posible en una superficie algo inclinada y no llana, para comprobar que se adaptan perfectamente a nuestros pies sin que éstos se desplacen dentro del calzado o por el contrario queden muy justos dentro de él y ello pueda ocasionarnos molestias y rozaduras.

Las botas de Xenia

Estas son las botas de Xenia, son de Decathlon, son de caña baja y con una suela gruesa y bastante equilibrada entre transpiración e impermeabilidad. ¿Por qué éstas y no otro tipo? porque nuestras excursiones se realizan preferentemente entre verano-otoño-primavera, por lo que hace bastante calor y la caña alta daría mucho calor. Y la suela que presenta va bien tanto para zonas de senderos con piedras sueltas y también para zonas con caminos en buen estado. Otro factor que se consideró fue el precio y las críticas por internet. Seguramente si leyera esta entrada un excursionista profesional, se escandalizaría al ver estas botas, pero a Xenia le encantan, las usa en todas nuestras aventuras y como podéis comprobar en la fotografía, les ha dado un buen uso.

En cambio, Javi usa unas de la misma marca pero de caña alta, él es un poco más cabra montesa, y la caña alta le da la seguridad y estabilidad que necesita.

Ahora solo tenéis que escoger las vuestras. ¡Ánimo!